Una nueva decisión del gobierno nacional desató una fuerte polémica luego de conocerse cambios y recortes vinculados al sistema de transporte subsidiado para pacientes con enfermedades graves, entre ellos niños con cáncer, personas trasplantadas y pacientes en lista de espera.
La medida generó enorme indignación porque muchas familias dependen exclusivamente de esos traslados para poder asistir a tratamientos, controles médicos y estudios complejos en hospitales.
Según denunciaron distintos sectores, el Estado dejó de cubrir las subvenciones que recibían empresas encargadas del traslado de pacientes.
Esto afecta directamente a miles de familias que no pueden cubrir los constantes gastos de traslado hacia los centros médicos, los cuáles se vieron afectados por las políticas libertarias de los últimos meses.
Además, distintos sectores remarcaron que estos traslados no son un beneficio opcional sino parte fundamental de tratamientos médicos complejos que requieren continuidad permanente.