No alcanzan las palabras para describir el horror de este caso, que sale a la luz poco tiempo después de la masacre de Villa Crespo, donde Laura Leguizamón mató a su esposo e hijos en su casa.
Este caso ocurrió en la localidad de Tres Arroyos, donde Fernando Dellarciprete, de 40 años, ahorcó hasta matar a su esposa, Rocío Noemí Villarreal, mientras se encontraba en su vivienda.
Luego, tomó su automóvil y fue hasta el colegio de los nenes, de 4 y 8 años, a quienes retiró del establecimiento educativo, los subió al auto y manejó durante una hora.
Según las informaciones, el hombre habría chocado contra un monte para intentar quitarle la vida a los nenes, pero los mismos habrían sobrevivido al choque. Por lo tanto, decidió ahogarlos en una zanja que había en el lugar.
Habiendo cometido este hecho aborrecible, el hombre habría ido hacia un campo para suicidarse con un arma de fuego, pero como no encontró el revólver, terminó tirándose abajo un camión.
Más tarde, descubrieron que en Tres Arroyos, en la casa de la familia, la esposa del hombre que se suicidó estaba ahorcada con el cable de un velador.