Lo dice desde el dolor de quien ve a alguien querido dándose un tiro en el pie y no puede hacer nada.
Así se siente Antonio Laje al ver los errores no forzados que comete el presidente libertario, que lo van aislando cada vez, cerrándolo en su círculo de seguidores termos que no le alcanzan para ganar las elecciones.
Como un reflejo del final de kirchnerismo donde el debate se había cercenado y cualquier planteo era visto como "un ataque al modelo", en La Libertad Avanza cayeron en el mismo juego pero acelerado al ritmo de los tiempos actuales.
Si el gobierno kirchnerista tardó doce años en desgastarse Javier Milei lo hizo en dos, lo que desespera a los comunicadores como Laje que quieren que este proyecto mal engendrado desde el comienzo, termine bien.