La Casa Rosada reabrió este lunes la histórica sala de periodistas luego de once días de clausura, una medida inédita en democracia que había sido dispuesta por el Gobierno nacional.
Las restricciones de la administración libertaria se concretaron tras denunciar un supuesto caso de espionaje por imágenes televisivas difundidas desde el interior del edificio.
Sin embargo, lejos de significar una normalización, la vuelta de la prensa estuvo marcada por nuevas prohibiciones, controles reforzados y un filtro selectivo para el ingreso, a pesar de la conferencia brindada por Manuel Adorni.
La situación más grave se dio cuando los cronistas acreditados de TN y El Trece, Javier Lozano y Nicolás Palermo, no fueron autorizados a ingresar. “Sorpresa y media cuando llegamos, había un policía con un listado”, relató Lozano en vivo.