La inefable Yanina Latorre había asegurado que el perro de la China Suárez había muerto electrificado por el cerco que rodeaba la casa que compartía con Mauro Icardi. Obviamente la fuente de Yanina había sido la misma de siempre: un chisme.
Y fue el periodista Gustavo Méndez, quien conoce a la perfección a la China, el que tuvo que salir a desmentirla con pruebas contundentes: la historia clínica del famoso perrito que murió de cáncer.
Ante la evidencia Yanina eligió atacar al mensajero y en lugar de reconocer su error no sólo quiso desacreditar a Méndez sino que hasta adaptó su mentira para decir que el animal estaba débil pero que había muerto por una descarga eléctrica, contradiciendo la versión médica basada en documentos.
Según Méndez la “fuente” de Yanina no fue otra que Wanda Nara, lo que habla de la rigurosidad de la chimentera que toma como fuente a una de las partes interesadas.