“Hay un cambio muy fuerte en Argentina, el presidente tiene capacidad de análisis de la situación económica, convicción y coraje”, sostuvo Guillermo Francos, exponiendo con claridad qué piensa un sector de la derecha.
Sabe que el carácter dogmático del presidente es un escollo para el plan que el establishment viene desarrollando a sus anchas. Pero ponderan también que sin su estilo psicopático de falta de empatía, audacia y ausencia de autocrítica no podrían haber llevado a cabo el brutal ajuste que impusieron.
“Enfrente no hay nada” sostiene Francos y es un latiguillo que se escucha en las dos orillas, dejando la duda de si lo que viene es un cambio de rumbo o vamos a una ratificación de lo vivido en los últimos años.