Esta vez el editorial de Rolando Graña tuvo poco de opinión y mucho de descripción de los hechos.
Y es que basándose en la penosa entrevista que le dio Manuel Adorni a José del Rio para tratar de justificar lo injustificable, quedó en claro que el tipo es un evasor, que además mintió y si no es un boludo nos tomó a todos los argentinos como tales.
Lo cierto es que los delitos confesados por el Jefe de Gabinete son menores en comparación a lo que está investigando la Justicia y que busca determinar si hubo omisión maliciosa, enriquecimiento ilícito o hasta asociación ilícita, por lo que le cabrían varios años de cárcel.