La advertencia de Rolando Graña sobre una “tendencia clara de cierre de fábricas” se sostiene en una serie de casos que golpearon a la industria argentina en las últimas semanas.
El periodista mencionó ejemplos emblemáticos como Whirlpool, Essen y Luxo, que atravesaron despidos masivos o directamente cerraron sus plantas.
La industria, según el diagnóstico, enfrenta un combo que combina caída del consumo interno, costos crecientes y un mercado inundado de productos importados.
Según indicó Graña, en el caso de Whirlpool, la empresa cerró su planta de lavarropas en Pilar y dejó sin empleo a 220 trabajadores. La tradicional Essen, dedicada a ollas y artículos de cocina metálicos, despidió a 29 trabajadores de su planta en Venado Tuerto. Y la textil Luxo, ubicada en La Rioja, cerró sus puertas y desvinculó a 40 empleados del rubro indumentaria.