Una investigación audiovisual de Mapa de la Policía logró identificar al cabo primero Guerrero, responsable del disparo de una granada de gas lacrimógeno que impactó en la cabeza del joven fotógrafo Pablo Grillo.
Sin embargo, a pesar de esa clara evidencia, Gendarmeria cerró el expediente administrativo y en el informe aseguraron que se trató de "un hecho fortuito".
"No sé si es el grado de impunidad al que están acostumbrados, dicen cualquier idiotez y se les cree. El absurdo es increíble", lanzó Fabián Grillo, papá de Pablo Grillo, en comunicación con C5N.
Al mismo tiempo, sostuvo que el agente “no disparó hacia abajo”, sino que “es claro que dispararon en línea recta”.
“Creo que dispararon a matar, utilizan armas de baja letalidad en forma letal. No creo que fue un error, una equivocación que el tipo no supo qué hacer y lo hizo mal. Hizo lo que tenía que hacer y le ordenaron”, remarcó.