El catastrófico resultado en las elecciones legislativas abre un espacio de discusión interna en el peronismo que recién asoma y no se sabe dónde terminará.
Gastón Granados, intendente de Ezeiza, es uno de los que no dejó que se enfriara el cadáver para lanzar el primer grito.
Recostándose en los resultados del 7 de septiembre donde el peronismo ganó holgadamente en la provincia de Buenos Aires, Granados salió a discutir liderazgos.
Y lo primero que hizo es reclamar que se escuche la voz de los intendentes que, a su entender, “son los que tienen los votos”.