El Gobierno de Javier Milei sufrió un fuerte revés judicial luego de que el fiscal federal Gerardo Pollicita concluyera que no existió delito en el informe grabado dentro de la Casa Rosada por los periodistas Luciana Geuna e Ignacio Salerno utilizando lentes inteligentes.
En su dictamen, Pollicita pidió directamente archivar la causa iniciada por la Casa Militar y sostuvo que las imágenes difundidas “no revisten la entidad requerida” para configurar delitos vinculados a espionaje o revelación de secretos políticos o militares.
La resolución representa un duro golpe para la estrategia del oficialismo, que había denunciado públicamente un supuesto caso de “espionaje ilegal”, en su raid violento contra los comunicadores de diferentes medios.
Según el fiscal, el material difundido en el programa televisivo únicamente mostraba “espacios físicos y aspectos generales del funcionamiento de un edificio público”, sin revelar información sensible ni comprometer la seguridad nacional.
Además, el dictamen remarca que muchas de las imágenes captadas ya se encuentran disponibles públicamente en plataformas como Google Maps, YouTube o registros oficiales vinculados a la Casa Rosada.
“La actividad efectivamente realizada no se condice con la referida en la denuncia”, sostuvo Pollicita.