Feinmann quedó completamente en silencio luego de haber sido domesticado por este activista de Greenpeace, quien le cerró la boca con buenos modales y educación.
“¿Porque este acto de terrorismo ecológico?”, preguntó el polémico conductor de América, y aseguró que viven haciendo este tipo de prácticas en todo el mundo a las que denominó como literalmente “terroristas”.
“No sé por qué la agresividad o la vehemencia”, empezó afirmando este activista con mucha tranquilidad para explicarle al conductor que estaba equivocado.
En pocas palabras, el integrante de Greenpeace lo resumió fácilmente: “Acá lo realmente preocupante es lo que está pasando dentro del Congreso. Si ponemos en una balanza una contravención, con lo que significa la modificación de la Ley de Glaciares, cae de Maduro que es mucho más grave entregar las reservas de agua dulce”.