Pablo Rossi, buen compañero, trató de minimizar los dichos de Eduardo Feinmann calificándolos de “controversiales”, y aclarando que la ley dice otra cosa.
Es que Feinmann quiso retomar su papel de duro que va contra las convenciones -que los trolls libertarios le quitaron hace tiempo- y lanzó una idea que no resiste el menor análisis.
A la aparición de L. -la menor que la policía buscaba por veinticuatro horas y encontraron en Jesús María- la respuesta del polémico conductor fue tan poco solidaria como elitista.
LAS REACCIONES DE LAS REDES
En las redes las respuestas no se hicieron esperar.