El que se quemó con leche ve una vaca y llora. Eso es lo que le pasa a Eduardo Feinmann que ya mordió el polvo con el triunfo de Mauricio Macri en las legislativas de 2017 y su posterior derrota ante Alberto Fernández.
Ahora se encuentra ante la misma encrucijada de la historia y le pidió a presidente que no se deje absorber por la soberbia del triunfo.
Para cerrar también le pidió que se ocupe de la microeconomía -"el metro cuadrado", ejemplificó- porque la gente no llega a fin de mes.