En medio de la fuerte polémica por la reforma de la Ley de Glaciares impulsada por el Gobierno de Javier Milei, una voz inesperada se sumó a las críticas: la de Eduardo Feinmann.
Durante su programa, el periodista hizo referencia a la Ley 26.639, sancionada en 2010 y reglamentada en 2011 durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, para defender la protección de los glaciares y advertir sobre la importancia de preservar las reservas de agua dulce del país.
Feinmann remarcó que el espíritu de esa norma fue impedir que los extranjeros puedan quedarse con reservas estratégicas de agua para las generaciones presentes y futuras, sin ningún tipo de control.
En su programa, el periodista habló de los tres grandes ejes de esta ley para proteger los recursos y sobre todo el agua dulce perteneciente al suelo argentino, y sus declaraciones se viralizaron en las redes.
Además remarcó que con el crecimiento de la inteligencia artificial Argentina tiene los recursos clave, como mucha cantidad de agua, para la operabilidad de estas tecnologías y eso genera un peligro mayor.