El Gobierno se enfrenta a otro claro caso de corrupción, según denunció Nicolás Wiñazki, ya que una empresa en la que Martín Menem figuraba como accionista, ganó una importante licitación a pesar de que él es funcionario público y obviamente no podría.
Desde que se conoció la noticia los trolls del gobierno intentaron infructuosamente instalar que en realidad fue una renovación de un contrato anterior y que Martín Menem le había “cedido” sus acciones a su hermano, lo que no hizo más que confirmar que detrás de todo esto había algo turbio.
Ahora fue Eduardo Feinmann el encargado de llevarle el mensaje al presidente de la Cámara de Diputados y aseguró que este tipo de cosas “a los hermanos Milei no les gusta nada”. ¿Le habrá llegado el mensaje a Martincito?