A Alejandro Fantino siempre hay que buscarle la segunda intención, una sospecha que detrás de los mensajes directos se oculta otro motivo.
Puede ser simplemente para alertar a la base libertaria de que se vienen tiempos difíciles, donde defender al gobierno de Javier Milei va a ser complicado.
O para atajarse y generar una confusión cuando realmente no cree que esto suceda. De cualquiera de las dos formas citó una charla que acababa de tener con el ministro de economía Luis Caputo.
Y el panorama que presentó para el futuro no puede ser más trágico, un aviso de que tsunami se acerca, de que se viene el estallido de un plan económico que hace agua por todos lados.