“¡Estoy recaliente!”, arrancó el concejal de Ezeiza, José Luis Michelena, cuando le tocó su turno en el recinto del Consejo Deliverante de Ezeiza, donde se llevaba adelante una sesión.
“A mí no me da Granados, (Gastón, el intendente) plata… porque yo tengo mi propio cerebro. Lo defendible lo voy a defender, lo que tengan razón ustedes, el peronismo lo voy a defender”, abrió su terapia a cielo abierto con sus colegas como testigos.
Michelena tomó lo anterior como punto de partida para sostener que las “universidades no se tienen que cerrar” y las “rutas se tienen que reparar”.
Redoblando el entusiasmo, se puso de pie en su banca gritando: “¡Viva la Patria! Y nos están cagando a todos… Quieren defender algunos lo indefendible cuando el presidente que tenemos ahora está entregando la Antártida, la cordillera, está entregando todo".
Sorprendidísimos, sus pares del bloque de La Libertad Avanza comenzaron a reprobarlo mientras desde el peronismo se escuchaban aplausos.
“No puedo soportar cerrar la boca, simplemente porque no hay que acusar, un ejemplo: Adorni. Que vaya preso si es culpable, porque encadenan a otro y le ponen una pulsera a la expresidenta -con razón o sin razón- pero este tipo se lava las manos”, disparó ya lanzado.
Lejos de calmarse, el concejal libertario díscolo continuó horas más tarde en sus redes sociales: “Defender lo que considera correcto y señalar aquello con lo que no estoy de acuerdo, sin especulaciones ni silencios. Las universidades, la soberanía sobre la Antártida y la realidad que atraviesan millones de argentinos fueron parte de una intervención clara y contundente dentro del recinto. Las convicciones no se negocian”.
Tras lo sucedido, desde el partido La Libertad Avanza de Ezeiza informaron que Michelena ha dejado de formar parte de su sector.