La Plata vuelve a estar de fiesta gracias a que Estudiantes cerró la temporada del fútbol argentino a pura hegemonía, con una semana inolvidable.
Apenas siete días después de haberse quedado con el Torneo Clausura, el equipo de Eduardo Domínguez volvió a gritar campeón al quedarse con el Trofeo de Campeones tras vencer a Platense por 2-1 en una final no apta para cardíacos.
A los 4 minutos del segundo tiempo Zapiola abrió el marcador para Platense aunque no lo festejó por respeto a su historia en Estudiantes.
Lucas Alario fue el encargado de igualar el marcador a los 32 del segundo.
Y el mismo jugador en tiempo de descuento, fue el encargado de poner el 2 a 1 final para la consagración del Pincha como campeón de campeones.