En un escenario donde el turismo de distancias cortas y las Escapadas de fin de semana operan como válvulas de descompresión frente a la intensidad de la rutina urbana, la existencia de enclaves que emulan la estética del Viejo Continente adquiere una relevancia logística, cultural y civil fundamental.
El desarrollo de este polo de atracción se fundamenta en una rigurosa recreación de la fisonomía de las antiguas aldeas de Italia central, incorporando arcadas de piedra, torres de vigía, plazas centrales adoquinadas y galerías abiertas que albergan locales comerciales y propuestas gastronómicas.
ASÍ ES LA ESCAPADA AL PUEBLO QUE TE HARÁ SOÑAR CON LA TOSCANA
Torrepueblo, emplazado en la localidad de Benavídez dentro del partido de Tigre, se ha establecido como una de las alternativas de miniturismo más disruptivas y singulares a corta distancia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Concebido bajo la influencia directa de las aldeas medievales de la región italiana de la Toscana, este complejo fusiona una imponente impronta arquitectónica con establecimientos culinarios, eventos artísticos y sectores de esparcimiento, consolidándose como un paseo ideal para realizar durante los fines de semana o jornadas festivas. Situado a 40 minutos de la capital, el predio abarca una extensión de ocho hectáreas y abrió sus puertas en el año 2016 con la premisa de evocar el espíritu y la fisonomía de las tradicionales comunas del norte de Italia.
El eje central de la experiencia en reside en su minucioso diseño constructivo. La presencia de una gran torre de vigía, sus pasajes internos adoquinados y las fachadas inspiradas en el Renacimiento dan forma a un paisaje urbano que remite a los pintorescos poblados de provincias como Toscana, Umbría y Véneto.
En paralelo, la cartelera de espectáculos constituye otra de las columnas del lugar. Al llegar el fin de semana o en efemérides particulares, la Plaza Toscana se transforma en el escenario de conciertos musicales en directo, obras de teatro infantiles, conjuntos tributo y talleres de danza, articulando una atmósfera recreativa que integra la gastronomía con la diversión al aire libre.
La propuesta de restauración se compone de locales especializados en cocina mediterránea, trattorias de pastas artesanales, asadores criollos y cafeterías gourmet. El complejo se presenta además como un punto muy concurrido para disfrutar de desayunos, meriendas o veladas nocturnas en un entorno que busca mudar imaginariamente a los comensales a una auténtica villa del Viejo Continente.
Por su accesibilidad vial, su estética peninsular y su nutrida agenda de entretenimientos, se consolida firmemente en el mapa de las escapadas más atractivas de la provincia de Buenos Aires.