En territorio bonaerense aún se esconden destinos capaces de cautivar incluso a los exploradores más exigentes. Ramallo es uno de esos sitios: una localidad que, sin grandes alardes, logró conquistar a quienes anhelan relajarse realizando una escapada a orillas del río Paraná.
Ubicado a poco más de dos horas de viaje desde la Ciudad de Buenos Aires, se presenta como una opción ideal para una breve escapada que fusiona naturaleza, gastronomía de calidad y un ambiente sereno.
CÓMO ES LA ESCAPADA AL PUEBLO DE BUENOS AIRES QUE ESTÁ A LAS ORILLAS DEL RÍO PARANÁ
Alejado del bullicio del turismo masivo, este apacible poblado junto al río invita a recorrer su costanera, sentir la caricia de la brisa y dejar que las horas transcurran sin prisa. El contacto con la naturaleza se percibe de inmediato y se combina con un entorno tranquilo que facilita desconectarse de las pantallas y del ruido citadino para recuperar energías.
En Ramallo, el verdadero protagonista es el río Paraná. Sus aguas se convierten en escenario ideal para actividades como vela, kayak, pesca, windsurf o, simplemente, para admirar la caída del sol desde la orilla. La vida local está íntimamente ligada a este paisaje privilegiado, que también moldea su identidad culinaria.
Aquí, degustar pescado va más allá de alimentarse: es toda una vivencia. Parrillas y restaurantes preparan dorado, boga o surubí recién capturados, cocinados con recetas típicas que realzan su sabor y frescura. Y para quienes buscan un plus cultural, el Museo Municipal Hércules Rabagliati resguarda más de 7.000 piezas que retratan la historia y la vida diaria del lugar, incluyendo fotografías, armas y un antiguo carruaje.
La manera más práctica de llegar es en automóvil por la Ruta Nacional 9, que enlaza directamente con el pueblo. También existe la opción de viajar en ómnibus de larga distancia con la empresa Nueva Chevallier o en tren con destino a Rosario, descendiendo en la estación Ramallo.