En medio de la crisis económica, muchos argentinos están reenfocando su atención hacia destinos accesibles y bien conectados en Europa, donde el costo de vida no implique un salto abrupto en gastos locales. Un país pequeño y miembro de la Unión Europea emergió como la opción más económica para Emigrar, gracias a tarifas de transporte público sorprendentemente bajas y alquileres muy accesibles, especialmente fuera de la capital.
El primer atractivo radica en la posibilidad de moverse cotidianamente con un gasto mínimo en pasajes, lo que reduce significativamente el presupuesto mensual sin sacrificar la calidad de vida. Además, las viviendas, especialmente los departamentos de una o dos habitaciones, se ofrecen a valores muy por debajo del promedio europeo.
CUÁLES SON LOS PAÍSES MÁS BARATOS PARA EMIGRAR A EUROPA
Polonia se posiciona como el segundo país más económico de Europa para emigrantes, superado solo por Lituania, de acuerdo con un reciente estudio que analizó precios en distintos rubros clave. En este país, ir al cine puede costar apenas seis euros, mientras que el servicio de internet se ubica en torno a los 13 euros mensuales. Incluso las membresías de gimnasio resultan accesibles, con un promedio de 28 euros.
El informe también destaca que otros países del este europeo, como Rumania y Bulgaria, ofrecen un bajo costo de vida, lo que los convierte en opciones atractivas para quienes desean establecerse en Europa sin comprometer su presupuesto, a pesar de no liderar este ranking puntual.
Por otro lado, en destinos como Eslovaquia, Grecia y Estonia, el estudio detalla que solo un 14% del ingreso mensual se destina a gastos esenciales como transporte, alimentación y vivienda. Sin embargo, se advierte que, para tener una visión completa antes de emigrar, es clave considerar los salarios promedio de cada país, ya que el costo de vida accesible puede variar según el nivel de ingresos en cada destino.
QUÉ PAÍSES SON LOS MÁS CAROS PARA EMIGRAR A EUROPA
En contraste con los países más económicos, Suiza se destaca como el destino más caro para vivir como inmigrante en Europa. Allí, una membresía mensual en un gimnasio supera los 66 euros, y una entrada al cine ronda los 19 euros. Además, el transporte público es costoso, con un precio promedio por viaje de 3,58 euros, lo que puede resultar difícil de sostener para quienes no cuentan con ingresos elevados.
Otros países nórdicos como Islandia y Noruega también figuran entre los destinos más caros. En Islandia, el costo mensual del servicio de internet puede superar los 60 euros, y el transporte público tiene un valor promedio de 3,77 euros por trayecto. Por su parte, en Noruega, el precio de un viaje en colectivo alcanza los 3 euros, mientras que la tarifa del internet mensual supera los 44 euros.
Ante estas diferencias marcadas, desde la consultora William Russell advierten que “el costo de vida puede variar drásticamente de un destino a otro y lo que parece una mudanza de ensueño puede convertirse en una pesadilla presupuestaria si no se está preparado”.