Ubicada en el partido de Magdalena y a unos 120 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, la Reserva El Destino se consolidó como uno de los entornos naturales más valiosos y recomendados para hacer una escapada en la provincia. Situada a orillas del Río de la Plata, reúne una gran riqueza ambiental junto con un importante legado histórico.
El origen del predio se remonta al proyecto impulsado por Ricardo Pearson y Elsa Shaw, quienes adquirieron una extensa superficie en la región y desarrollaron una iniciativa que combinó la producción con la preservación del ambiente. Con el paso de los años, esa visión permitió conservar un espacio que hoy se destaca por su biodiversidad y sus paisajes característicos.
CÓMO ES LA ESCAPADA DESTACADA PARA DISFRUTAR DE LA NATURALEZA
Ubicada en el partido de Magdalena, la Reserva El Destino se consolidó como uno de los rincones naturales más valiosos de la provincia de Buenos Aires. Situada a unos 120 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, este espacio sobre las costas del Río de la Plata reúne paisajes, historia y una gran diversidad de especies. Su origen está ligado a Ricardo Pearson y Elsa Shaw, quienes impulsaron en la zona un ambicioso proyecto productivo y conservacionista que logró mantenerse a lo largo del tiempo.
En 1928, ambos se establecieron en una casa de estilo racionalista, desde donde desarrollaron una estancia con funcionamiento autosuficiente. En el predio se combinaron actividades vinculadas con la agricultura, la ganadería, la forestación, la apicultura, la producción de quesos, la horticultura y la jardinería, conformando una unidad integral.
De acuerdo con Claudia Gómez, responsable administrativa del lugar, el establecimiento operó durante décadas bajo ese modelo. Más adelante, tras el fallecimiento de Elsa Shaw y ante la ausencia de herederos, Pearson decidió en 1979 destinar cerca de 500 hectáreas a la preservación de pastizales, humedales y montes nativos, iniciativa que dio lugar a la creación de la Fundación Elsa Shaw de Pearson.
La riqueza ambiental es uno de los mayores atractivos de la reserva. En sus ambientes pueden encontrarse más de 100 especies de aves, entre ellas cardenales, colibríes, carpinteros y palomas yerutíes. Además, el área es refugio de animales como carpinchos, mulitas, zorrinos y tortugas de agua.
Con la llegada de la primavera y el verano, las llamativas mariposas bandera argentina se convierten en protagonistas. El recorrido denominado El Coronillo ofrece puntos especialmente preparados para contemplarlas desde pérgolas destinadas al avistaje.
El predio también dispone de los senderos Del Tala, De los Arroyos y Del Río, que conducen hasta la ribera del Río de la Plata y permiten disfrutar de caminatas, cabalgatas, jornadas de picnic y observación de fauna. Para preservar la tranquilidad del entorno, se recomienda evitar el uso de parlantes y equipos de música. Además, la reserva cuenta con camping, dormis y una proveeduría, opciones ideales para quienes desean una escapada en contacto con la naturaleza.