Durante 2026, las personas nacidas entre 1957 y 1961 tendrán entre 65 y 69 años, dependiendo de su fecha de nacimiento. Debido a eso, pasan a estar comprendidas dentro de una disposición específica vinculada a la licencia de conducir en Argentina: la obligación de renovar el registro cada tres años a partir de los 65.
La medida no implica una prohibición para seguir manejando ni establece un límite de edad obligatorio para dejar de conducir. Simplemente determina un esquema de revalidación periódica destinado a controlar las condiciones necesarias para continuar al volante.
CUÁL ES LA NORMA QUE CAMBIÓ PARA LA LICENCIA DE CONDUCIR EN 2026
Lo que se modifica para los conductores mayores no es el derecho a manejar, sino los plazos de vigencia del registro y la obligación de demostrar condiciones psicofísicas aptas para conducir.
A través del Decreto 196/2025, el Gobierno nacional anunció que la Licencia Nacional de Conducir pasará a ser digital y tendrá validez en todo el territorio de Argentina. Además, el sistema de renovación quedará determinado según la edad del conductor y la categoría del carnet.
En el caso de las licencias particulares correspondientes a las clases A, B y G, las personas mayores de 65 años deberán realizar la revalidación cada tres años. Una vez cumplidos los 70, la renovación se volverá anual.
Por ese motivo, quienes nacieron entre 1957 y 1961 ingresan en una etapa de controles más periódicos, aunque todavía no quedan alcanzados por el régimen anual, salvo aquellos que cumplan 70 años próximamente.
Durante 2026, los nacidos en 1957 ya tendrán o alcanzarán los 69 años, mientras que quienes nacieron en 1961 cumplirán 65 dependiendo de la fecha exacta de nacimiento. Eso implica que, al momento de renovar la licencia dentro de esa franja etaria, ya no contarán con la vigencia estándar de cinco años que rige entre los 21 y los 65.
Además, cada jurisdicción puede aplicar requisitos adicionales según la categoría habilitada, los antecedentes del conductor y el resultado de los controles médicos.
Para completar la renovación será obligatorio aprobar una evaluación psicofísica, que puede contemplar estudios de visión, audición, reflejos, estado general de salud y cualquier condición que pueda influir en la conducción segura.
Según informó el Gobierno, las personas con antecedentes por infracciones graves también podrían ser convocadas a rendir nuevamente evaluaciones teóricas y prácticas.
La finalidad de la medida es reforzar los controles y actualizar los criterios de seguridad vial, sin establecer una restricción automática basada únicamente en la edad. La aptitud para conducir seguirá evaluándose a partir de las condiciones reales de cada persona.