Muchos destinos ideales para escapadas en la Provincia de Buenos Aires comparten una historia similar: un espíritu de lucha que los hermana. Varias localidades pequeñas atravesaron momentos difíciles y lograron salir adelante luego de la desaparición del sistema ferroviario hacia fines del siglo XX.
Uno de esos rincones se encuentra en el partido de Villarino, al sur de la provincia, y se ha transformado en un verdadero paraíso para quienes disfrutan de la pesca.
CÓMO ES LA ESCAPADA QUE RECOMIENDAN PARA LOS AMANTES DE LA PESCA
Chapalcó es uno de esos destinos ideales para escapadas breves, donde la naturaleza, la tranquilidad y la historia se entrelazan. A 800 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, este pequeño paraje del sur bonaerense es un verdadero refugio para los amantes del aire libre.
Su gran protagonista es una imponente laguna en la que se pesca uno de los mejores pejerreyes de la provincia. Rodeada de amplios espacios verdes, ofrece zonas de acampe gratuitas y la posibilidad de disfrutar de un entorno calmo, perfecto para desconectarse y reconectar con lo esencial.
La laguna Chasicó, considerada el alma de Chapalcó, es única en su tipo: se trata del único cuerpo de agua de la llanura pampeana ubicado a 21 metros por debajo del nivel del mar. Con una superficie cercana a las 13.000 hectáreas y profundidades que alcanzan los 15 metros, este espejo de agua alberga una importante población de pejerreyes de gran tamaño, atrayendo a pescadores de distintos rincones de Buenos Aires.
Pero esta misma laguna, que hoy le da vida al pueblo, fue también responsable de su mayor tragedia. En 1983, un desborde arrasó con casi todo: más de 12.000 hectáreas quedaron bajo el agua. Solo sobrevivieron una modesta casa familiar y un edificio público. El pueblo fue evacuado por completo, y durante casi dos décadas, Chapalcó permaneció deshabitado.
Con el inicio del nuevo milenio, el nivel del agua comenzó a descender, y lentamente algunas partes del poblado emergieron. Fue entonces cuando algunos antiguos habitantes decidieron regresar, dando inicio a una lenta pero firme reconstrucción. Gracias al esfuerzo colectivo, se levantaron servicios básicos y estructuras esenciales, posicionando a Chapalcó como un destino turístico en crecimiento.
Hoy, con alrededor de 50 residentes estables, el pueblo ha logrado recuperar su vínculo con la laguna. La pesca, que se realiza tanto desde la orilla como en lancha con guías locales, es una de sus principales atracciones. Durante el período de veda —entre el 1° de septiembre y el 1° de diciembre— la pesca deportiva solo se permite los fines de semana.
Además de pescar, quienes visitan Chapalcó pueden practicar deportes acuáticos como kayak o kitesurf, o explorar la biodiversidad de la Reserva Natural Chasicó, donde habitan más de 140 especies de aves, mamíferos y flora autóctona, algunas de ellas en riesgo de extinción. También hay senderos para caminar y hacer avistajes, lo que convierte al lugar en una joya escondida para quienes buscan turismo de naturaleza.
CÓMO LLEGAR A CHAPALCÓ
Desde la Ciudad de Buenos Aires, el trayecto comienza por la Autopista 25 de Mayo y continúa por la Ezeiza–Cañuelas.
Luego, se toma la Ruta Nacional 3 hasta llegar a Azul, donde se debe empalmar con la Ruta Nacional 51. Al llegar a Bahía Blanca, se continúa por la Ruta Nacional 22 hasta el kilómetro 751. Desde allí, un corto tramo de camino de ripio lleva directo al pueblo.