La polémica salida de Gustavo Costas de Racing desató clima caliente en el Cilindro de Avellaneda.
Cientos de hinchas se autoconvocaron para manifestar su rechazo a la decisión de la dirigencia y apuntaron contra Diego Milito.
En medio de los disturbios, un grupo de simpatizantes logró ingresar a sectores internos del estadio y la Policía debió intervenir para evitar que la situación pasara a mayores.
A pesar del fuerte operativo de seguridad, Costas decidió salir a hablar con los hinchas para intentar frenar los incidentes. “Tenemos que estar todos juntos”, les pidió, en una escena marcada por la emoción y la tensión.