Mientras desde el piso Eduardo Feinmann y Pablo Rossi esperaban para charlar con ella, la movilera enviada por A24 a Corrientes para cubrir el cierre de campaña de La Libertad Avanza, gritaba y luchaba para zafar de las agresiones a la que era sometida junto a su camarógrafo.
Primero fue la custodia de Karina Milei quien la emprendió contra los periodistas que seguían la caravana libertaria, y luego los militantes de La Libertad Avanza atacaron a los trabajadores de prensa.
Los gritos desesperados de la periodista viendo como golpeaban al camarógrafo contrataron con la pasividad de Feinmann y Rossi que no sabían cómo resolver una situación que los dejaba expuestos.