Un nuevo foco de polémica golpea a la gestión de Jorge Macri tras conocerse detalles del programa para transformar oficinas en viviendas en la Ciudad de Buenos Aires.
La iniciativa, pensada para supuestamente revitalizar el microcentro porteño tras la caída de la actividad de oficinas, incluyó importantes beneficios para desarrolladores inmobiliarios.
Entre ellos se encuentran las exenciones impositivas, créditos y la posibilidad de computar hasta un 70% de la inversión como pago de impuestos.
A pesar de ese paquete de estímulos, los resultados están lejos de lo esperado. Según los datos disponibles, el plan registra apenas un número reducido de proyectos en marcha, lo que generó cuestionamientos sobre su efectividad y el destino de los recursos comprometidos.
Las críticas apuntan a la relación entre los beneficios otorgados y los resultados concretos. Muchos cuestionan que el esquema podría estar favoreciendo a grandes desarrolladores sin un impacto proporcional en el acceso a la vivienda..