Terrible accidente se vivió este fin de semana en la IndyCar, de St. Louis, Estados Unidos, donde los pilotos Louis Foster y Josef Newgarden protagonizaron un espectacular choque y escenas dramáticas.
La colisión sucedió en la vuelta número 132, el auto verde de Foster pegó contra el muro, rompió la dirección y quedó a la deriva, hasta que se cruzó en la pista. Y allí impactó Newgarden se lo llevó puesto, lo pasó por arriba y derrapó de cabeza en la pista prendiéndose fuego.
El "aeroscreen" le salvó la vida al quedar el auto boca abajo. El piloto tuvo paciencia durante el rescate que duró unos minutos. La sorpresa fue total cuando se constató que ninguno de los dos pilotos sufrió heridas.
Milagro.