La Ciudad de Buenos Aires, con más de 2.200 robos cada 100.000 habitantes, lidera el ranking nacional por amplio margen, pero al parecer la policía está para otra cosa y no para la prevención del delito.
En una imagen repudiable, un numeroso grupo de policías perdió su tiempo molestando a un pibe que quería hacerse unos mangos en una peatonal, bailando y sin hacerle mal a nadie.
Obviamente la actitud de la policía generó indignación en la gente que saltó a apoyar al artista popular al grito de “vayan a buscar a los chorros”, como tratando de explicarle a la policía cuál es realmente su trabajo.