Jean-Claude Van Damme parece desafiar el paso del tiempo, como si contara con una máquina para detener los años. A sus 65 años, y con una menor presencia en pantalla, continúa mostrando en redes sociales su rutina de entrenamiento y el estado de su físico, reflejando una constancia admirable para mantenerse en forma.
Su aspecto actual sigue siendo tan musculoso como en sus inicios en Hollywood, hace ya casi cuatro décadas, lo que sorprende a muchos y refuerza la idea de que su disciplina se mantiene intacta.
CÓMO FUE LA IMPACTANTE TRANSFORMACIÓN DE JEAN-CLAUDE VAN DAMME
En sus primeros años, Jean-Claude Van Damme mantenía un entrenamiento exigente y constante. Producciones como Timecop, Bloodsport, Kickboxer y Universal Soldier requerían un estado físico de alto nivel y una gran preparación atlética. Con el paso del tiempo, sin embargo, su enfoque fue cambiando hacia un entrenamiento más orientado a la durabilidad.
El propio actor explicó que, a medida que fue envejeciendo, comenzó a priorizar un método más equilibrado y consciente, aprendiendo de experiencias pasadas para evitar lesiones, especialmente en zonas como la espalda y las piernas. En esa línea, la movilidad y la flexibilidad pasaron a ocupar un rol central dentro de su rutina diaria.
Actualmente, su físico responde más a un trabajo controlado con pesas que a cargas excesivas. Él mismo remarca que mantener la elasticidad es clave con el paso de los años, junto con la capacidad de conservar el equilibrio y sostener una práctica regular de ejercicio cardiovascular varias veces por semana. También subraya la importancia de ejecutar correctamente cada movimiento, con buena postura, espalda recta y pesos livianos, permitiendo que el cuerpo se adapte de forma progresiva.
Por ese motivo, suele entrenar con cargas moderadas hasta alcanzar el fallo muscular, evitando el desgaste de las articulaciones. Organiza sus sesiones trabajando distintos grupos musculares en días alternos, mientras que el cardio lo realiza principalmente en bicicleta fija, actividad que además utiliza como una forma de desconectar mentalmente y concentrarse en las sensaciones del cuerpo.
A su vez, el yoga forma parte de su rutina como complemento de otra de sus grandes pasiones: las artes marciales. Su vínculo con esta disciplina comenzó a los 10 años, cuando inició su formación en karate Shotokan. Más adelante, participó en competencias de kickboxing sem contacto y torneos de karate.
Ya en su juventud, consiguió el cinturón negro y llegó a representar a Bélgica en el Campeonato Europeo de 1979, además de registrar un récord profesional de 18 victorias y una derrota en kickboxing.