Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido
Recibí las notificaciones

DESBLOQUEAR NOTIFICACIONES

Siga estos pasos para desbloquear

Nacionales

Empezó en gimnasia artística pero el destino la preparó para triunfar en el tenis: la increíble historia de Renata Zarazúa

Desde pequeña, Renata Zarazúa estuvo rodeada de un entorno ligado al deporte, lo que la llevó en sus inicios a practicar hasta tres disciplinas diferentes. Curiosamente, el tenis no fue la primera de sus elecciones.

Aún dedicaba tiempo a la gimnasia artística cuando, a los 15 años, su familia decidió mudarse a Estados Unidos. La primera parada fue en San Antonio y, posteriormente, en Florida, lugar donde actualmente estableció su centro de entrenamiento.

CÓMO FUE LA HISTORIA DE RENATA ZARAZÚA, LA TENISTA MEXICANA QUE TUVO UN INICIO DIFERENTE

El apellido Zarazúa es sinónimo de historia y prestigio en el tenis mexicano desde hace más de cincuenta años. Vicente Zarazúa, tío abuelo de Renata, dejó una huella imborrable al consagrarse junto a Rafael Osuna en el torneo de dobles de los Juegos Olímpicos de México 1968, cuando el tenis se disputaba como deporte de exhibición. En aquella final, derrotaron al español Manolo Santana, cuatro veces campeón de Grand Slam y número uno del ranking amateur en la década de los sesenta.

La carrera de Vicente incluye también la medalla de plata en dobles con Mario Llamas en los Juegos Panamericanos de Sao Paulo 1963, y múltiples participaciones en la Copa Davis. Su momento más destacado llegó en 1969, al vencer junto a Osuna a la todopoderosa Australia en un histórico partido de dobles.

El legado familiar continuó con José Luis Zarazúa, padre de Renata, y su hermano Patricio, quien compitió en el circuito universitario de la Palm Beach Atlantic University y actualmente es entrenador de la joven tenista.

Renata, por su parte, ha tenido que enfrentar numerosos obstáculos en su carrera, lo que explica por qué su consolidación llegó casi a los 28 años. Tres operaciones de rodilla y una artritis persistente marcaron su camino. “Me operaron tres veces de la rodilla, pero la última fue la más complicada. El médico me advirtió que mi fractura por estrés era inusual, nunca había realizado esa cirugía y no me ofreció garantías sobre el resultado”, confesó en 2024 para Punto de Break.

La recuperación fue un proceso físico y mental. “Tuve miedo de volver a lesionarme. Aprendí a correr sin dolor y a superar la inseguridad, aunque no fue fácil. Nunca pensé en abandonar el tenis, pero sí en darme una última oportunidad”, explicó Zarazúa. La lesión aún deja secuelas: suele usar vendajes o cintas compresivas, y en el pasado Indian Wells se vio obligada a retirarse.

Su interés por el deporte nació en la infancia: “Hacía gimnasia y algo de clavados. Luego mi hermano jugaba al tenis y me decía que era más seguro. Empecé jugando con él y poco a poco me enamoré del tenis”, relató tras su victoria sobre Madison Keys en el US Open.

Hoy, Renata Zarazúa encarna la perseverancia y la pasión por el tenis, uniendo el legado familiar con su lucha personal para mantenerse en la élite del deporte mexicano.

Fuente: https://www.diarioregistrado.com/deportes/empezo-en-gimnasia-artistica-pero-el-destino-la-preparo-para-triunfar-en-el-tenis--la-increible-historia-de-renata-zarazua_a68b0c2979f6149d9b9669ef6

Dejá tu opinión sobre este tema

Más noticias

Te puede interesar

Newsletter

Suscribase a recibir información destacada por correo electrónico

Le enviamos un correo a:
para confirmar su suscripción

Teclas de acceso