Lo bueno de este tipo de declaraciones es que deja al descubierto la clase de personas que son los que las piensan y encima las dicen abiertamente.
Para los periodistas, son los mismos manifestantes los que deberían tener “celadores” que identifiquen a los infiltrados “los agarren de las pestañas y los caguen a a trompadas”.
Y como si esto fuera poco aseguraron que ellos van a estar diciendo “qué bien la izquierda”, ponele.
Otro punto a destacar es que con esta declaración, tanto Feinmann como Rossi, terminaron admitiendo la existencia de infiltrados en las marchas.