El planteo de Manu Jove es claro, el Gobierno no puede quejarse de falta de institucionalidad de la oposición -por más que la sesión contaba con los requisitos necesarios- si enarbola como bandera el pasar por encima de ella.
Si el sistema republicano y sus instituciones no sirven -como plantea la ultraderecha mundial y se hace eco en los libertarios locales- cómo es que ahora es el refugio para las lágrimas.
Es tan indefendible la posición de La libertad Avanza que un razonamiento lógico, como el que plantea Jove, lo deja expuesto.