La crisis en el sector de la salud no se remite únicamente a la situación del Garrahan sino que todos los médicos y empleados de la salud están pasando por una situación más que complicada ya que no tienen aumentos significativos que alcancen los índices de inflación.
Pero a Lucas Morando parece no importarle la situación del personal de salud, ni siquiera desde su rol de periodista y en lugar de informar sobre la difícil situación, prefiere quejarse en las redes de que los trabajadores se manifiesten.
De hecho en el caso puntual que “denuncia” el periodista libertario se trata del Hospital Alemán, una clínica privada que tiene su propia prepaga, cuyos trabajadores están sindicalizados.
Como el tipo es un insensible, además de poco profesional, las redes trataron de explicarle.