Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido
Recibí las notificaciones

DESBLOQUEAR NOTIFICACIONES

Siga estos pasos para desbloquear

Nacionales

El INTA se prepara para El Niño: qué implica para el agro regional

El clima no avisa, pero a veces da señales. Y cuando las da, lo mejor es estar listo. La Estación Experimental Agropecuaria Corrientes del INTA puso en marcha una serie de actividades orientadas a fortalecer la capacidad de respuesta del sector agropecuario ante el posible desarrollo del fenómeno El Niño, uno de los eventos climáticos con mayor impacto sobre la producción rural de la región.

El organismo trabaja junto a socios estratégicos en el área para articular acciones que permitan anticiparse a los efectos que este fenómeno puede generar: excesos hídricos, alteraciones en los ciclos productivos y presión sobre la infraestructura rural, entre otros. La preparación no es un detalle menor en una zona donde la actividad agropecuaria es columna vertebral de la economía.

El Niño se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico, lo que altera los patrones de lluvia y temperatura en gran parte de Sudamérica.

Para el Litoral y el NEA, históricamente eso se traduce en precipitaciones por encima de lo normal, con riesgo de inundaciones y anegamientos que afectan cultivos, pasturas y ganado. No es la primera vez que la región lo enfrenta, pero cada ciclo tiene sus particularidades.

La decisión del INTA de activar protocolos y espacios de capacitación antes de que el fenómeno se consolide apunta a reducir la improvisación. Productores que lleguen informados a la temporada crítica tienen más herramientas para tomar decisiones: desde el manejo del agua en los campos hasta la elección de variedades más tolerantes al estrés hídrico. El conocimiento anticipado, en el agro, vale tanto como una buena cosecha.

La articulación con actores locales y regionales es clave en este tipo de iniciativas. El INTA no trabaja en soledad: la red de socios estratégicos que menciona el organismo incluye instituciones, cámaras y organizaciones del sector que pueden multiplicar el alcance de las recomendaciones técnicas. En un contexto de incertidumbre climática creciente, esa red es uno de los activos más valiosos con los que cuenta el sector rural.

Con información de eldiario

Dejá tu opinión sobre este tema
CORRIENTES EL NIÑO INTA CLIMA LITORAL

Más noticias

Te puede interesar

Newsletter

Suscribase a recibir información destacada por correo electrónico

Le enviamos un correo a:
para confirmar su suscripción

Teclas de acceso