En boca del mentiroso lo cierto se torna dudoso, reza el dicho que se aplica a la perfección a las palabras de Javier Milei, sobre las que hay que ir sospechando permanentemente.
Un caso ejemplar es el de su historial académico, presentado con pompa como si fuera el de un investigador de renombre.
Diego Giacomini, que lo conoce desde sus comienzos porque trabajó junto a Milei en la realización de sus libros, desarmó sus mentiras en la entrevista con Fabián Doman.
De arranque destrozó el currículum presentado por el presidente al negar que exista el título que se autoadjudicó, para luego ir desmontando una por una las falsedades de su supuesta exitosa vida como economista.