Aunque Roberto García Moritán es un empresario gastronómico importante y con un muy buen pasar, no se le conoce su parte altruísta, pero si su falta de empatía. En esta oportunidad salió a criticar la movida solidaria organizada por Juan Grabois gracias a la cual unas 5000 personas no pasaron solos la noche de Navidad.
Además de tener denuncias por maltrato y por pagar sueldos míseros en sus restaurantes García Moritán fue prácticamente expulsado de la política por su inutilidad, pero parece que le sobra el tiempo para criticar a los que hacen algo por el prójimo.
Obviamente las redes lo pusieron en su lugar.