Con Javier Milei y Victoria Villarruel fuera del país, la Argentina quedó formalmente bajo el mando de Bartolomé Abdala: un personaje por lo menos polémico, como no podía ser de otra manera.
El dato, que surge de la línea sucesoria presidencial, generó sorpresa y malestar: un senador poco conocido, sin recorrido de gestión, pasó a ocupar circunstancialmente el sillón de Rivadavia.
Por eso las redes sociales explotaron con reacciones y sobre todo un video que formó parte de su campaña durante el 2020 y que genera realmente vergüenza ajena.
Usuarios y referentes políticos cuestionaron la liviandad con la que el Gobierno administra la ausencia simultánea de sus máximas autoridades, mientras el país atraviesa una crisis económica y social profunda.