Si bien las nuevas reglas de los alcanzapelotas, al menos por el momento, solo tienen vigencia tanto en la Copa Libertadores como en la Sudamericana, este pibe de Banfield se ve venir que su trabajo va a ser cada vez más aburrido y por eso empezó a buscar alternativas.
Su equipo ya perdía 3 a 1 en el comienzo del segundo tiempo por lo que en lugar de seguir los pormenores del juego se puso a hablar con una chica que estaba en la tribuna.
Y a juzgar por su gestualidad y sus sonrisas no le fue tan mal al pibe. Los relatores trataron de tirar el chiste de que se trataba de una kiss cam, pero el nene estaba dando cátedra de chamuyo.