Las biopics tienen el riesgo del recorte, de mostrar solo una parte de la historia, edulcorar o denigrar lo que ocurrió, ocultar, falsear.
Por supuesto que eso queda a discreción de quien la ve, y cuanto más involucrado se está en la historia, más interpelado queda.
Eduardo Menem se vio llamado a salir en defensa de su hermano tras el estreno de la serie que cuenta su vida y, para que no queden dudas, la destrozó.