A la salida de la sala donde presenta Druk, la obra que protagoniza, Pablo Echarri fue abordado por el movilero de Intrusos, que lo pinchó sobre los dichos de Guillermo Francella en contra del cine de arte.
Echarri, quien suena para encabezar la lista de diputados del peronismo en octubre, no le escapó a la polémica y recogió el guante.
Lo primero que hizo fue salir del debate, al entenderlo como un reduccionismo innecesario ya que considera que ambas opciones son complementarias.
Y puso como ejemplo lo que ocurre en los Estados Unidos, donde el cine comercial convive con el cine de autor para darle más opciones a los espectadores.