Nada mejor que plantear un escenario imaginario para hacer encajar los deseos de uno, allí todo funciona de la manera esperada y no hay argumento en su contra.
Por eso Jaime Durán Barba no titubeó al lanzarse a plantear un mundo absolutamente diferente que tendremos en solo diez años.
“Se perderá el 80% de los puestos de trabajo que conocemos”, “los niños que nacen hoy vivirán doscientos años”, disparó como una ametralladora que mata los sueños y reduce el porvenir a una limitada agenda liberal.