El hecho se registró cerca de las 3 de la mañana, en la intersección de las calles Rioja y Maipú, en la zona céntrica de la capital provincial. Todo se desarrolló bajo la vigilancia de los preventores urbanos, dependientes de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, que patrullaban la zona cuando notaron una situación sospechosa.
Los ladrones que intentaban llevarse la rueda de un Renault Clío quedaron con sus manos atrapadas entre el guardabarros y la rueda que pretendían llevarse. Los extraños movimientos alertaron a los agentes de seguridad.
Cuando los agentes se acercaron, los dos sujetos que estaban operando sobre el auto soltaron rápidamente la rueda que intentaban llevarse, pero cometieron un grave error de cálculo y el vehículo cayó de lleno sobre sus brazos, dejándolos totalmente inmovilizados.
Ambos quedaron con las manos atrapadas entre el guardabarros y el neumático, sin posibilidad de moverse. Fue entonces cuando los otros dos cómplices aprovecharon el caos y emprendieron la fuga a pie, perdiéndose entre las calles cercanas.