Esteban Mirol fue uno de los convocados para participar de MasterChef, pero a pesar de que intentó generar algo disfrazándose no logró ganarse el apoyo del público y tampoco cocinó bien como para mantener su lugar.
Después de ser eliminado decidió volver en el repechaje pero también fue eliminado con rapidez. Pero en lugar de dejarlo ahí y tomarlo como algo más en su carrera, salió con los tapones de punta a hablar mal de la producción y de algunos compañeros.
Se ve que el hombre es un desagradecido por la oportunidad que le dieron y considera que hablar mal de quien lo empleó lo deja parado en un mejor lugar. Pero no.