En el corazón de Tucumán, más allá de sus destinos turísticos más populares, existen rincones que sorprenden por su tranquilidad y belleza natural. Son Escapadas ideales para quienes buscan desconectarse del ritmo acelerado de la ciudad y sumergirse en un entorno sereno y pintoresco.
Entre cerros, senderos y panorámicas únicas, esta localidad se presenta como un refugio perfecto para el descanso y la contemplación. Además de su paisaje, Villa Batiruana ofrece opciones para disfrutar de la gastronomía local y conocer costumbres arraigadas en la identidad tucumana.
ASÍ ES LA ESCAPADA A VILLA BATIRUANA, EL RINCÓN TUCUMANO IDEAL PARA DESCONECTARSE DE LA RUTINA
Ubicada a 125 km al sur de San Miguel de Tucumán, en el Departamento La Cocha y dentro de la comuna rural de Yánima, Villa Batiruana nació a mediados del siglo XX para alojar a los trabajadores del Dique Escaba y su usina hidroeléctrica.
Con el fin de esos proyectos, su perfil productivo decayó, pero su entorno natural y su serenidad la transformaron en un destino ideal para el descanso y el turismo de naturaleza.
Entre sus atractivos destacan:
* Senderismo por el bosque energético: recorrido de baja dificultad por la selva de yungas, con árboles añosos, helechos y aves, en un ambiente que invita a la contemplación.
* Cascadas y piletas naturales: el río Marapa forma remansos como el Segundo Remanso, accesible a pie, ideal para refrescarse.
* Avistaje de aves y biodiversidad: loros, tucanes, picaflores y mariposas abundan; la Estación Biológica Batiruana estudia el ecosistema local.
* Descanso y gastronomía local: hostales sencillos y una casa de té cultural donde probar comidas caseras y participar de actividades folklóricas.