Gino Peruzzi, conocido por su paso por Boca Juniors y San Lorenzo, dejó una huella en el fútbol argentino, aunque no muchos asocian su nombre con una etapa en Europa del Este. Su arribo al campeonato georgiano se convirtió en uno de los episodios más inusuales de su recorrido profesional.
El defensor oriundo de Córdoba inició su carrera en Vélez Sarsfield y, más adelante, continuó su camino en el Catania de Italia. Posteriormente, también defendió los colores del Club Nacional de Montevideo.
CÓMO ES LA HISTORIA DE GINO PERUZZI, EL FUTBOLISTA CON UNA DESTACADA CARRERA Y UN PASO CURIOSO POR GEORGIA
Parecía que su historia ya estaba escrita entre las páginas del fútbol sudamericano, pero Gino Peruzzi volvió a sorprender al salir del libreto. Luego de un comienzo prometedor en Vélez y un paso con altibajos por el "Ciclón", donde su rendimiento fue perdiendo brillo, el lateral cordobés recaló en Alianza Lima. Allí pudo gritar campeón, aunque una reestructuración del plantel lo dejó sin espacio y con el pase en la mano.
Sin equipo durante varios meses, y cuando pocos imaginaban que podía seguir sumando capítulos inesperados, en febrero de 2024 aceptó una propuesta exótica: fichar por el FC Telavi, un club joven de la liga de Georgia que venía en pleno ascenso. Fundado por exjugadores georgianos en 2016, Telavi había alcanzado la primera división en 2019 tras superar los playoffs y soñaba con hacer historia grande.
Peruzzi llegó como uno de los refuerzos estelares, con la misión de aportar jerarquía y experiencia internacional. Se calzó la camiseta número 30 y compartió vestuario con varios jugadores extranjeros, en un plantel armado para dar pelea. El equipo juega sus partidos en el Estadio Municipal de Telavi, pero ya planifica el salto con un estadio propio que abriría sus puertas en 2028.
Así, el ex Boca y San Lorenzo sumó su segunda aventura en el Viejo Continente, casi diez años después de su paso por el Catania italiano. El fútbol, como siempre, le dio una nueva vuelta a su carrera.
Ya en enero de 2025, con 32 años, Peruzzi volvió al país para sumarse a San Miguel, un club de la Primera Nacional que sueña con lograr el ascenso histórico a la Liga Profesional.
En su paso por Boedo, había jugado 60 encuentros oficiales, con dos goles y dos asistencias. Nada mal para un defensor que, una vez más, demostró que el fútbol no entiende de rutas lineales.