Si Diego estuviera vivo sin dudas se hubiera hecho presente en la Bombonera para presentar sus respetos a los familiares y amigos de Miguel Ángel Russo, un hombre que sin dudas trascendió las camisetas y que hoy está recibiendo el cariño de los amantes de este deporte sin importar los colores.
Dalma quiso estar presente en ese lugar, un poco en representación de su padre, y contó que la familia de Russo la recibió con gran calidez y hasta intercambiaron datos para continuar el contacto.
Además Dalma ya se había despedido del técnico en sus redes sociales.