A partir de marzo de 2026, la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) estableció un nuevo esquema de haberes para jubilados y pensionados. Según el mecanismo de actualización vigente, que ajusta los ingresos en función de la variación mensual del Índice de Precios al Consumidor (IPC), las prestaciones tendrán un aumento cercano al 2,9%.
Al mismo tiempo, el organismo volvió a ratificar la continuidad del bono extraordinario de $70.000, un refuerzo destinado a los beneficiarios con ingresos más bajos dentro del sistema previsional.
QUÉ PENSIONES NO CONTRIBUTIVAS TIENE ANSES EN 2026
Las prestaciones previsionales pueden agruparse, en términos generales, en dos grandes categorías: por un lado, aquellas que surgen de los aportes realizados por los trabajadores durante su vida laboral —como sucede con la pensión por fallecimiento— y, por otro, los beneficios de carácter asistencial que el Estado concede en contextos de vulnerabilidad social o discapacidad.
PROTECCIÓN ECONÓMICA TRAS EL FALLECIMIENTO DEL TITULAR
Este tipo de pensiones se origina a partir de los aportes efectuados por un trabajador activo o por una persona que ya estaba jubilada. Su finalidad es brindar respaldo económico al núcleo familiar luego del fallecimiento de quien sostenía el hogar.
Dentro de este grupo existen dos modalidades principales:
* Pensión Directa: se solicita cuando fallece un trabajador en actividad que cumplía con la condición de “aportante regular” o “irregular con derecho”.
* Pensión Derivada: corresponde cuando el fallecimiento ocurre después de que el titular ya se encontraba jubilado.
En ambos casos, el beneficio puede ser solicitado por el cónyuge o conviviente previsional, así como por los hijos solteros menores de 18 años. Si alguno de ellos presenta una discapacidad al momento del fallecimiento, el derecho se mantiene sin límite de edad. Para marzo de 2026, el monto de estas prestaciones suele representar entre el 70% y el 80% del haber que percibía —o le hubiera correspondido— al titular.
BENEFICIOS ASISTENCIALES PARA SECTORES VULNERABLES
Las Pensiones No Contributivas (PNC) no requieren aportes previos al sistema previsional. Sin embargo, su otorgamiento depende de una evaluación socioeconómica y patrimonial estricta. Durante 2026, además, la normativa vigente incorporó mayores controles de permanencia dentro del marco de la Ley de Emergencia en Discapacidad.
Las principales categorías vigentes son:
* PNC por Invalidez: dirigida a personas que acrediten una reducción del 66% o más en su capacidad laboral. Para tramitarla se exige el Certificado Médico Oficial digital.
* PNC para Madres de 7 hijos o más: prestación mensual destinada a mujeres que tengan o hayan tenido siete o más hijos, incluidos los adoptivos. Su valor equivale al de una jubilación mínima.
* PNC por Vejez: orientada a personas de 70 años o más que se encuentran en situación de vulnerabilidad económica y carecen de otros ingresos o patrimonio.
* Pensiones Graciables: beneficios otorgados por el Congreso de la Nación Argentina en casos especiales de necesidad social.
LA PENSIÓN UNIVERSAL PARA EL ADULTO MAYOR
Otra prestación relevante dentro del sistema es la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM). Este beneficio está destinado a personas de 65 años o más que no reúnen los 30 años de aportes necesarios para acceder a una jubilación ordinaria.
La PUAM otorga un ingreso equivalente al 80% de la jubilación mínima y garantiza cobertura médica a través de PAMI. Para marzo de 2026, el monto total —incluyendo el bono de refuerzo— alcanza aproximadamente $365.680,70.
Este beneficio no puede cobrarse junto con otras jubilaciones, pensiones o programas sociales y exige que el titular resida en territorio argentino.