Con la llegada inminente del receso invernal, miles de automovilistas comienzan a planificar sus escapadas hacia los distintos puntos turísticos del país, un escenario que reactiva de forma masiva los controles viales y vuelve indispensable tener la Verificación Técnica Vehicular (VTV) en perfecta vigencia.
Salir a la ruta durante las vacaciones de invierno no solo exige una planificación hotelera y de itinerarios, sino una revisión mecánica obligatoria que garantice que el coche se encuentra apto para afrontar trayectos de larga distancia bajo condiciones climáticas que suelen ser adversas, como bajas temperaturas, heladas o calzadas húmedas.
QUÉ DEBÉS SABER SOBRE LA VTV ANTES DE SALIR A LA RUTA
El esquema de controles de la VTV bonaerense establece una escala progresiva según el tiempo de rodaje del automóvil. Los coches que salen de fábrica como cero kilómetro se encuentran exceptuados de la inspección durante sus primeros tres años contados a partir del patentamiento inicial.
Una vez cumplido ese plazo, las siguientes dos revisiones técnicas otorgarán una oblea con una validez extendida de dos años cada una. El panorama cambia radicalmente cuando el rodado cruza la barrera de los siete años de antigüedad, momento exacto en el cual la normativa exige que el trámite comience a renovarse obligatoriamente de manera anual debido al desgaste lógico del vehículo.
Por otro lado, la legislación de la provincia de Buenos Aires prevé exenciones específicas del pago del arancel para ciertos sectores y entidades. En primer lugar, los vehículos pertenecientes a las flotas del Estado, como dependencias públicas, municipalidades, cuerpos de bomberos y fuerzas de seguridad, están exentos de abonar la tarifa. Del mismo modo, las personas que cuenten con el Certificado Único de Discapacidad (CUD) al día disponen del beneficio de una verificación sin costo por año, aplicable ya sea a un automóvil de su propiedad o al de un pariente directo.
Durante el examen técnico, el cuerpo de mecánicos evalúa al detalle los sistemas vitales: desde la iluminación, la dirección y los frenos, hasta los gases contaminantes, los paragolpes y el estado de los cristales. Para redondear un viaje perfecto, las autoridades recomiendan repasar que toda la documentación reglamentaria (registro, cédula, seguro y oblea) esté en orden antes de encender el motor y salir a disfrutar del descanso invernal.